Otra mas de las crónicas de un alcohólico en ciernes (y en viernes), realmente me siento un poco mal, nunca me había despertado en una casa ajena, en una cama ajena, e igualmente ajeno a lo que había ocurrido la noche anterior, he aquí la explicación hasta donde llega el real-time porque el recorded mode se jodio (chiste local).
Todo comenzó un apacible viernes como cualquier otro que me encontraba trabajando, bueno, de hecho había terminado el día anterior y esperaba unos 2 o 3 días de otras operaciones que no requieren mi intervención directa, así que me dije a mi mismo: mi mismo, que haces aquí en un viernes como este sin nada que hacer hasta el próximo lunes??, fúgate!!; y entonces decidí hacer uso de mis influencias y truquillos para huir de mi encierro cotidiano hacia la fugaz libertad de un fin de semana en tierra.
Funciono, mandaron a alguien a cubrirme (y a hacer bono gratis), huí raudo y veloz (bueno, lo mas rápido que puede ir una lancha mugrosa) y llegue a puerto por ahí de las 10:30 p.m., ahora si rauda y velozmente me bañe, corte mis patillas de Chente producto de tantos días sin cortarme el pelo, y fui con mis colegas vecinos a ver que deparaba la noche.
Me encontré en una alegre reunión de bohemios como las acostumbradas e ipso-facto me ofrecieron una chela, la cual como buen chelero social (únicamente) acepte, siguió tranquilamente la noche con algunas chelas, yo no había comido desde medio día y tenia algo de hambre, para mi desgracia solo quedaba un taco que tuve compartir con otro colega igual de hambreado que yo, y una rebanada de un pastel de quien sabe cuantos días, pero estaba bueno, era tres leches, aunque ya le quedaba como una y media, todo era miel sobre hojuelas hasta que cometí el primer error de la noche, mezclar, deje las chelas para pasar a un vinito blanco suavecito, fresco, después a otro mas afrutadon, esos son los traicioneros, pero aun así después de 3 o 4 copas todo iba en orden hasta que llego el segundo error de la noche, el Bacacho, faltando a mi premisa de que el Bacardi solo sirve para desengrasar motores y remover pintura, acepte unos mojitos nomás pa ver que tal estaban, craso error, hierbabuena, azúcar, agua mineral y los reglamentarios 3 dedos de ron (obviamente antes de poner los demás ingredientes) y ahí empezó el camino a la perdición, todo se empezó a poner algo borroso, así como sloooooooow mooootiooonn hasta que llego el tercer y mas grave error de la noche, caer en provocaciones así que los tres dedos reglamentarios se convirtieron en 6 y llenando el resto con tequila, al mas puro y José Joseesco estilo, le di el trago mortal…
Sábado 11 a.m., despierto con la cruda característica que me da el Bacacho, pero un momento, donde estoy?, este no es mi depa, ni mi cama, estire la mano al otro lado de la cama rogando que no hubiera una mujer horrorosa o algún otro guey de la fiesta, nada (fiuf!!!), todavía tenia pantalones puestos (doble fiuf!!!) y como eran de botones al menos se tomaron la molestia de abrocharlos de nuevo (los botones), me levante, caminaba derecho y no me dolía nada (triple fiuf!!!), reconocí el lugar, era el depa de la fiesta, no había nadie así que me levante fui al baño a ver mi cara de crudo en el espejo, y me fui a mi depa a bañar, para medio despertar y medio manejar a la chamba, llegando, el único sobreviviente (porque tenia que llegar temprano a chambear) obviamente se rió y se alegro de que siguiera con vida, mas tarde llegaron los demás que la siguieron un rato mas y me contaron los pormenores de mi aventura etílica, que dado el madrazo de alcohol que me metí no fueron muchos, una breve sesión con la diosa de porcelana, y como diría Topo Gigio “a la camita”, colapse ante la peor congestión alcohólica que he tenido (y espero sea la ultima) en mi vida.
Lo peor de todo es que había dos mujeres en la fiesta, una subió al día siguiente toda cruda, jajaja, y la otra se fue de descanso, espero no volverlas a ver en mi vida, que pena…
Por supuesto ese día intentaron seguirla, pero como siempre que tomo cantidades industriales de alcohol, estaba en mi periodo de aversión y de “me cae que no vuelvo a chupar”, así que me hice pendejo (como si me costara trabajo) toda la noche con una chela y no me tome ni la mitad.
Aprendan de este empirista de la vida:
1- No mezclen
2- No tomen Bacacho, aunque los mojitos no estaban tan mal
3- No tomen a lo pendejo
4- Coman algo antes
5- Usen pantalones difíciles de quitar, mas vale prevenir
6- No pongan pretextos para sentir que no son unos alcohólicos en potencia
En fin, algún día mi hígado me la va a mentar por hacerle estas cosas, debería tener actividades recreativas mas sanas, pero citando las celebres palabras del famoso “Perrito” A.K.A. “La Leyenda”: “y dejar esta vida de excesos??”
Es domingo y ya estoy arriba otra vez así que me falta un buen rato para que vuelva a probar un drink, tengo tiempo de que mi factor curativo mutante repare las células hepáticas, neuronas dañadas (las pocas que me quedan) y estaré listo para la próxima peda pero con más moderación, espero…
Salud!!!
Técnicas alternativas anti-Peña-Nieto
8 hours ago


0 Si, dime???:
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